El arte de la aromaterapia utiliza esencias puras de aceites extraídos de las plantas y de los árboles. Estas sustancias líquidas, naturales y aromáticas están dotadas de distintas propiedades terapéuticas: relajantes, revitalizantes, estimulantes, calmantes, antiinflamatorias... Podemos definir la aromaterapia como un conjunto de técnicas que se sirven de los aceites esenciales y de otros derivados vegetales.

Las plantas se han utilizado desde antiguo con fines medicinales.

El uso de los aromas ya era común en el antiguo Egipto, las hierbas aromáticas lo eran en China e incluso los soldados romanos portaban mirra a la guerra para curar sus heridas.

Pero el nacimiento de la aromaterapia moderna se puede atribuir al químico francés René Maurice Gattefossé, quien acuñó el término en los años 30. Como se narra en el libro “Aromaterapia. Remedios a través del aroma”, se dice que al quemarse las manos en un experimento las remojó por casualidad en aceite de lavanda. Posteriormente usó aceites esenciales para curar las heridas de los soldados en la Primera Guerra Mundial.

De la misma manera, el doctor Jean Valnet utilizó los aceites esenciales para curar heridas de guerra. En 1964 publicó su libro “Aromathérapie”, considerado un referente en la materia.

En la actualidad, la aromaterapia es practicada por profesiones clínicos especializados en todo el mundo.

Usos de los aceites esenciales

Los aceites esenciales son la base de la aromaterapia, ya que permiten disponer de los aromas de forma concentrada. Pero también tienen numerosas propiedades que ayudan a nivel físico y mental.

Uno de los aceites esenciales más empleados en aromaterapia es la manzanilla, con propiedades antiinflamatorias, fungicidas y cicatrizantes. Pero a nivel mental y sensorial también calmantes y relajantes. Y es que, los aceites esenciales se utilizan para ayudar tanto al cuerpo como a la mente, además de hacer su contribución en el mundo de la belleza.

Para el cuerpo y para la mente

Los aceites esenciales, utilizados de forma profesional y en la dosis correcta, influyen positivamente en el bienestar mental y sirven para tratar algunas dolencias, gracias a sus principios activos. Ayudan a diferentes niveles: por ejemplo, el aceite de lavanda es antiséptico y analgésico, pero también actúa a nivel mental como tranquilizante y antidepresivo.

En la aromaterapia médica se hace uso de estos aceites esenciales para tratar dolencias como las magulladuras, cortes y quemaduras, el acné o los dolores musculares. Pero también para la hipertensión o hipotensión, el estrés, la fiebre, el dolor de cabeza o el insomnio.

Belleza

Los aceites esenciales son unos elementos naturales perfectos para el cuidado de la piel y del cabello y se aplican en forma de cremas, champús o perfumes. Existen numerosos aceites para el cuidado de la piel, pomadas curativas e hidrantes, aguas de colonia y lociones para después del afeitado.

Los aceites esenciales podrían quemar la piel o causan otros daños si se aplican concentrados, por lo que en aromaterapia se suelen diluir en aceites vegetales. Para ser aplicados sobre la piel, se mezclan pocas gotas de aceite esencial en aceite base. A la vez, esta dilución ayuda a la absorción de la piel de los aceites esenciales.

Los aceites esenciales más comunes

Los aceites esenciales se extraen principalmente por destilación, calentando la planta en agua en ebullición o a través de vapor. Este es el método más económico, pero no todos los aromas se pueden obtener de la misma manera. Otros métodos son la expresión (la esencia de los cítricos se exprime de la corteza) y extracción con disolvente.

Cada gota de aceite esencial tiene un potencial muy concentrado, por lo que siempre se utilizan en dosis muy reducidas. Estos son algunos de los más habituales:

·         Milenrama

·         Eneldo

·         Ylang ylang

·         Manzanilla común

·         Bergamota

·         Mirra

·         Cardomano

·         Eucalipto común

·         Enebro

·         Árbol de té

·         Romero

·         Salvia romana

·         Sándalo

·         Tomillo

·         Valeriana

·         Jengibre

Formas de utilizar la aromaterapia

Se puede hacer mediante baños de aromaterapia (utilizados a lo largo de la historia), compresas (para dolores musculares), mediante inhalación, en las manos, en velas o en masajes (mezclados con un aceite base en la proporción adecuada). También se aplica a través de vaporizadores, difusores y ambientadores.

Y esta última forma es la que utilizamos en Ambiseint, como especialistas en Marketing Olfativo y ambientadores profesionales. Descubre los beneficios que puede aportar la aromaterapia a tu empresa.

Lo hacemos a través del Marketing Olfativo, que podríamos decir que es este arte, pero adaptado a las empresas; y sin entrar en lo conceptos médicos, sino con la utilización de los aceites esenciales. Consúltanos sin compromiso para conocer nuestros ambientadores profesionales.

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